Lagerstroemia indica
Lagerstroemia indica (llamada comúnmente espumilla, árbol de Júpiter, Júpiter, lila de las Indias, lila del sur, crespón o crepe-myrtle) es una especie del género Lagerstroemia de la familia Lythraceae, originaria de China, Japón, Himalaya e India. Su cultivo se expandió a casi todo el continente asiático y más tarde a Europa y América.
Es un árbol o arbusto caducifolio que puede alcanzar unos 8 m de altura. Muy ramificado, forma una copa amplia y chata. La corteza, lisa y de color marrón medio (café), se desprende anualmente. Hojas ovales, opuestas, de color verde oscuro. Las hojas surgen en primavera de color cobrizo y en otoño adquieren matices amarillos y anaranjados. La inflorescencia es una panícula terminal de unos 9 cm de largo. Flores acampanadas con 6 pétalos de bordes rizados de color blanco, rosa o malva. Hay variedades púrpuras o rojas. El fruto es una cápsula negruzca de poco más de 1 cm .
Características y hábitat del árbol de Júpiter
Como siempre, empezamos por el nombre científico que nos da pistas muchas veces sobre el origen. En este caso, no iba a ser menos. El apellido nos «indica» que su procedencia pudiera ser ¿La India? Pues sí, pero también China, Japón… es decir, el continente asiático en general.
Hoy en día su distribución es mundial y absoluta. Esto nos dice una cosa importante. Su rusticidad en cuanto a clima y suelo es absoluta. Ya nos gustaría que los cultivos del huerto fueran tan fuertes como el árbol Júpiter.
cuidados del árbol de Júpiter
Temperaturas e iluminación
Una vez que has visto el mapa de su distribución podríamos pensar que su rusticidad es extrema, pero en realidad no mucho más que otros árboles caducifolios. Puede soportar heladas fuertes y consistentes en el tiempo durante su letargo invernal. Es un árbol que puede estar en un rango de rusticidad 7 o incluso 6 según la escala de rusticidad del USDA. Esto significa que puede soportar heladas de -15ºC durante el invierno.
Necesita exposición directa al sol para su crecimiento y floración óptimos, pero también por una cuestión de humedad ambiental y de suelo. Es propenso a sufrir enfermedades criptogámicas si el ambiente o el suelo es muy húmedo, por lo que la exposición directa al sol permite un ambiente más seco que las zonas umbrías.
Suelo y abonado
Tiene alta tolerancia a distintos tipos de suelo:
- pH: Puede ser neutro, ligeramente ácido o básico. Tolera bastante bien los suelos calizos (básicos).
- Textura: Se adapta bien a suelos francos, o algo arenosos y profundos. Soporta mal los arcillosos y pesados. De hecho, es casi el único factor de suelo con el que hay que tener cuidado. El drenaje es realmente importante. El exceso de agua en el suelo trae consigo enfermedades fúngicas como el oídio; el más temido por el árbol de Júpiter.
Sobre el abonado no hay que complicarse la vida. Una aportación de materia orgánica en forma de mantillo suele ser suficiente. También podemos hacer uso de abonos específicos para flor, dándole un empujón justo antes del momento más explosivo.
Riego
Visto que el drenaje es importante y el exceso de agua perjudicial, haremos un riego moderado. Hay que dejar que el suelo se seque entre riego y riego. En invierno, dependiendo del clima, puede ser un riego semanal o quincenal y en verano se puede aumentar la frecuencia al doble. hasta dos veces por semana en función de las precipitaciones y las temperaturas.
Poda
Soporta bien la poda. Este es un factor determinante junto con su floración y rusticidad para convertirse en un ornamental del top 20. En la poda de formación podemos intentar darle forma de árbol o arbusto según lo que queramos. La poda de mantenimiento a finales de invierno favorece mayor ramificación, más densidad de copa, mayor vigor y floraciones mucho más explosivas.