Llamado comúnmente loropétalo y de nombre científico Loropetalum chinense, nuestra planta protagonista de hoy es un arbusto que tiene su origen en Japón y el sudeste de Asia. Perteneece a la familia Hamamelidaceae y al género Loropetalum, que en realidad cuenta solo con 3 especies: el Loropetalum subcordatum, el Loropetalum lanceum y el Loropetalum chinense.
Se trata de un arbusto de hoja perenne, que aunque habitualmente no supera los 2 metros de altura puede llegar a crecer hasta los 4 o 5, dando lugar a un arbolito muy llamativo. Sus hojas son ovaladas y alternas, de un bonito verde o bronce, pero lo que roba la atención en él son sus flores, que aparecen a finales del invierno y llegan a extenderse hasta abril, con su característica forma de flecos o arañas. Las flores suelen ser blancas, pero los cultivares de la variedad Rubrum, muy extendidos y apreciados, presentan todos unas preciosas flores rosas de agradable perfume.
Cultivo y cuidados
Es preferible situarlo en sombra parcial sobre todo en las zonas de la mitad sur de la Península. El sustrato ha de ser ácido, rico, humífero y con buen drenaje; un suelo con un pH normal o alto puede producirle clorosis. Necesita riego medio; las plantas jóvenes deben estar bien regadas. No es muy sensible a las plagas, pero hay que estar alerta con los pulgones y la araña roja. Se lo puede podar ligeramente al final del verano para devolverle la forma y limpiarlo de ramas muertas.
Usos
Puede usarse en el jardín en solitario o en macizos y setos informales, y en los tiestos de la terraza o el patio.
En la familia de las Hamamelidaceae se encuentra el género Loropetalum, integrado por 3 especies de arbustos originarios de Japón y el sudeste asiático. Dichas especies son: Loropetalum chinense, Loropetalum subcordatum, Loropetalum lanceum.
Son arbustos perennifolios originarios de Extremo Oriente, de porte abierto y poco ramificado que no suelen superar los 2 metros de altura. Sus decorativas hojas, verdes o de color bronce, tienen forma ovalada y disposición alterna. Las curiosas flores recuerdan a una araña por su forma y suelen ser de color rosa o blanco. Florecen en invierno y principios de primavera.
Se utilizan como ejemplares aislados, para formar borduras y setos y en macetas para terrazas y balcones. Si se le ayuda con soportes hasta puede ser una planta trepadora.