La palmera kentia, cuyo nombre nombre científico es Howea forsteriana, es una palmera original de la isla de Lord Howe, al este de Australia. Se trata de un árbol que crece en forma de palmera de cuyo tronco pueden llegar a brotar desde 3 a 10 palmas, cada una de ellas con sus respectivas hojas. Se trata de una planta de crecimiento muy lento. Prefiere los suelos ricos en materia orgánica y bien drenados, aunque también hay que decir que se trata de un árbol que se adapta bastante bien a la mayoría de suelos, lo que hace que se pueda encontrar en la mayoría de los lugares del planeta.
De hecho, aunque prefiere temperaturas templadas entre los 14 y los 25 grados centígrados, puede llegar a tolerar heladas no muy fuertes, llegando a soportar hasta -4 grados centígrados si se trata de períodos cortos de tiempo. Por otro lado, se trata de una planta que tiene un fruto pequeño y rojizo, con un aspecto y tamaño similar al de un huevo medio de gallina. Aunque es una planta que disfruta de la exposición al sol, también se adapta bien a los ambientes sombríos, lo que hace que sea una opción perfectamente viable a la hora de colocarla en interiores, especialmente si se quiere una planta de interior grande, que suelen presentar más problemas precisamente por la falta o escasa luz en los espacios cerrados.
Howea forsteriana
La kentia (Howea forsteriana) es una palmera endémica de la isla Lord Howe .