Aechmea fasciata
Aechmea fasciata (piñuela, bromelia fasciada) es una especie botánica de la familia de las bromeliáceas, típicas de vegetación de las restingas de las costas del Atlántico, que es un ecosistema del bioma de la selva atlántica. Crece en Brasil, especialmente en Bahía, y es muy usada como planta ornamental y no tiene pinchos.
Es una roseta siempre verde, de hojas lanceoladas, largas, envainadas entre sí, coriáceas, rectilíneas, rígidas. Inflorescencia en espigas, y brácteas coloreadas imbricadas; flores de pequeño tamaño.
El cultivo la Aechmea fasciata
Comercialmente se suelen reproducir por semillas en viveros especializados.
La siembra se realiza partiendo de semillas recién recolectadas ya que pierden su poder germinativo rápidamente, en unos meses.
El sustrato para semilleros a base principalmente de turba es esterilizado para evitar enfermedades de raíz y cuello. Durante el proceso de germinación, la temperatura ideal es de unos 25 grados y manteniendo una humedad relativa alta, del orden del 80%.
En estas condiciones el tiempo necesario para la germinación es de 15 a 30 días según la variedad, estado de la semilla, etc.
En estos viveros especializados, con control climático se pueden multiplicar durante todo el año, pero si este control (calefacción), la época más adecuada a comienzos de la primavera.
Cuando las plántulas tienen entre 3 y 6 hojas, se repican pasándolas a maceta, haciendo los oportunos cambios a otras mayores en la medida que la plantas van creciendo.
Aunque estas plantas normalmente no las solemos reproducir en casa, vamos a describir brevemente los métodos utilizados.
Una forma fácil de multiplicación es mediante la separación de vástagos o hijuelos laterales que aparecen en la base de las plantas adultas después de la floración. El momento ideal es en primavera.
Para ello los cortaremos y dejaremos secar las heridas durante un par de días. Posteriormente los plantaremos en un sustrato especial para plantas de interior. Procuraremos que durante este tiempo el sustrato esté ligeramente húmedo, así como el ir rociando ligeramente y de vez en cuando las plantitas para evitar que se deshidraten. La temperatura ambiente ideal es de unos 25 grados.
Una vez enraizados, los trasplantaremos a una maceta mayor con el mismo tipo de sustrato y continuaremos su cultivo como si del mantenimiento anteriormente comentado se tratase. Estos jóvenes retoños pueden florecer al año siguiente o más, mientras que si partimos de semillas, habrá que esperar como mínimo unos cuatro años para ver florecer las nuevas plantas.
Como referencia, la temperatura media ideal de cultivo es 16 grados de mínima y entre 25 y 30 de máximo. En cuanto a la humedad, dependerá de la temperatura ambiental… aumentándola en verano y disminuyéndola en invierno.
Aechmea fasciata de colores
Una de las curiosidades que podemos encontrar en los centros de jardinería, floristerías y demás tiendas especializadas es la Aechmea fasciata de colores.
No se trata de nuevas variedades, ni de mutaciones ni nada que tenga que ver con cuestiones genéticas. Simplemente son plantas que se les ha teñido los escapos florales con tientes especiales para ello.
Esta práctica es muy común en determinadas especies ornamentales como por ejemplo con los Crisantemos de flor cortada o como con las Poinsettias blancas que son teñidas de colores fantasía más allá de los rojos, rosas o blancos naturales.
El color de la inflorescencia de la Aechmea fasciata es de un rosado muy característico, resaltado principalmente por sus duras brácteas. Entre ellas y conforme maduran, emergen sus diminutas y sutiles flores de color azulado.
Para conseguir estas llamativas Aechmea fasciata de colores amarillos, azul intenso, rojo eléctrico… simplemente se tintas sus escapos florales con colorantes totalmente inertes e inocuos tanto para las plantas… las personas… como para el medioambiente.