Fotografías y descripción general básica de la planta suculenta Aeonium tabuliforme. Consejos básicos para su cultivo.
Características generales de la planta suculenta Aeonium tabuliforme
Aeonium tabuliforme es una planta suculenta herbácea originaria de Canarias, pero ampliamente cultivada a nivel mundial como ornamental. Es una de las plantas más atractivas dentro de la familia Crassulaceae por la belleza y disposición de sus hojas. En la actualidad es probable de encontrar en numerosos viveros, aunque con un elevado valor comercial por su exoticidad.
Esta planta se caracteriza por formar un tallo corto único (a veces dividido) en el cual se disponen decenas de hojas (más de 100 en algunos ejemplares) en una roseta muy plana. La roseta de las hojas puede ocupar un diámetro superior a los 25 cm.
Las hojas se superponen tanto que la planta posee una forma que no supera los 12 cm de altura. Cada hoja posee una forma espatulada, miden +/- 12 cm de largo, poseen una coloración verde clara y son carnosas. El margen foliar es entero con una conspicua fila de pequeños pelos blanquecinos y suaves.
Esta planta a diferencia de las otras especies del género no tiende a formar hijuelos en la base ni ramificaciones. De todas formas, el desarrollo de brotes puede darse en algunos ejemplares (es raro) observándose rosetas laterales muy compactas.
Iluminación:
Es necesario ubicarla en un sitio con muy buena iluminación donde reciba luz solar directa durante las primeras horas de la mañana y finales de la tarde. No exponer al sol del mediodía para evitar quemaduras en el follaje.
Temperaturas:
Agradece crecer en climas donde los inviernos sean suaves al igual que los veranos. Las temperaturas nunca deben bajar de los 5ºC ni subir de los 34ºC para un mejor desarrollo.
Sustrato:
Es imprescindible que el sustrato posea un óptimo drenaje para evitar posibles pudriciones del sistema radical. Utilizar sustrato comercial para cactus y otras suculentas con una capa extra de arena gruesa o material similar.
El Aeonium tabuliforme es una de las plantas más llamativas que existen. Originaria de las Islas Canarias, es tan bonita que a día de hoy es casi seguro que en -casi- todas las colecciones de suculentas hay por lo menos un ejemplar.


