Livistona rotundifolia
Livistona rotundifolia es una especie de la familia de las palmeras (Arecaceae). Es originaria de Asia en la península de Malaca y Java.
Es una palmera con hojas de ápices de segmentos rígidos. Las inflorescencias se dividen en 3 ejes principales, teniendo cada eje hasta 4 órdenes de ramificación. Frutos globosos, maduración de verde a naranja a negro.
Cuidados de la Livistona Rotundifolia
La Livistona Rotundifolia es la más tropical de la familia de livistonas, originaria de una zona específica de Asia. Esta zona tiene uno de los climas más tropicales conocidos, nunca ha bajado de 10º C la temperatura.
Agradece estar ubicación en una zona con mucha luminosidad pero sin la exposición directa del sol. Sobre todo durante los meses más calurosos debemos evitar que reciba el sol directo porque podría dañar sus hojas. En la temporada de invierno si podremos ubicarla al sol evitando las horas centrales.
Debido a su origen tropical la temperatura ideal para su correcto desarrollo no debe de bajar nunca de los 12º C. Como la mayoría de plantas tropicales necesita tener humedad en el ambiente. Durante el invierno debe de recibir esa humedad ambiental, para ayudarla se suele colocar cuencos con agua cerca de la planta. No es recomendable humedecer sus hojas ya que podría sufrir el ataque de hongos.
En cuanto al riego, la Livistona está acostumbrada a las sequías por lo que no está preparada para excesos de agua. Es muy importante que el sustrato tenga una buen drenaje para evitar los encharcamientos. La mejor manera de saber cuando debemos de regar es comprobar el estado del sustrato. Si está seco es un buen momento para regar, en cambio, si se mantiene húmedo esperaremos unos días.
La pauta habitual para el riego es de 2 a 3 veces por semana en los meses más cálidos y en los mese fríos reduciremos a una vez. Es importante que durante las etapas más frías reguemos con agua templada.
Es una planta muy exigente en cuanto a los nutrientes por lo que recomendamos alternar dos tipos de abonos. Durante la primavera comenzaremos utilizando un fertilizante específico para palmeras. Aproximadamente dos semanas después utilizaremos un fertilizante orgánico de guano. Este proceso lo realizaremos hasta la llegada del invierno, una vez llegado el frío se recomienda utilizar un abono con Nitrocora. Este último ayudará a que las raíces mantengan una buena temperatura y nuestra planta prospere.
Si tienes compañeros peludos viviendo contigo no te preocupes, es una planta no tóxica para tus mascotas.