Esta planta se adapta y crece fácilmente en cualquier suelo sombrío y húmedo, crece sin problemas donde otras plantas no han podido, y no requiere de muchos cuidados, algunos la consideran de ornato, aunque hay que podarla o contralarla frecuentemente, de lo contrario crece sin que nadie la detenga.
Esta planta se le conoce como acanto, carderona o hierba gigante, se caracteriza por sus hojas que parecen que están cortadas y son muy grandes, llega a medir más o menos un metro de altura. Tiene una espiga que salen gajos en donde están las flores que son de color púrpura o amarillo, esta planta tiene un olor desagradable.
Cuándo se debe regar los Acantos
Como te comentaba anteriormente, las plantas de acantos son de mínimos cuidados y eso incluye el riego o irrigación necesaria.
En invierno no debes regar el acanto, solo en tiempos de sequía extrema como en verano puedes regarlas una o dos veces por semana.
Tierra y maceta para sembrar Acanthus mollis
El suelo ideal para esta planta es fértil y bien drenado, pero elige suelos ligeros para que no haya estancamiento de agua, ya que el acanto crece muy bien en suelos secos y alcalinos.
Como las raíces de esta planta tienden a crecer con fuerza, elija una maceta que sea lo suficientemente grande cuando traslade la planta acanto. Haga este paso con cuidado para no dañar las raíces y fertilice el suelo con compost.
Fertilización óptima para los Acantos
A principios de la primavera, la fertilización debe ser regular. Elija un fertilizante líquido para diluir con agua. Como siempre, los microelementos son importantes para el crecimiento de tu plántula, así que asegúrate de que el fertilizante que elijas, además de los clásicos nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) también debe contener:
- Hierro (Fe);
- manganeso (Mn);
- Cobre (Cu);
- cinc (Zn);
- boro (B);
- Molibdeno (Mo).


