Agave attenuata.
El Agave attenuata, de la familia de las Agaváceas, tiene más de 300 especies que son originarias del sur de Estados Unidos, de Méjico y de parte de centroamérica.
Es una planta muy decorativa, sin dientes, espinas ni púa terminal
Como es el Agave attenuata.
Por tanto, nativa de la meseta mejicana, desde Jalisco hasta el este de Méjico. En su hábitat, crecen y se desarrollan entre los 1.200 y 2500 metros de altitud.
Se presentan en pequeñas colonias o grupos, en las laderas pedregosas, acantilados rocosos, etc. No es muy frecuente de ver en la naturaleza.
Entre los nombres más populares que recibe están los de Maguey del dragón, Maguey de cuello de cisne y además, Agave de cola de león, cola de zorro, cuello de cisne, pita del dragón.
El Agave attenuata, es una suculenta que genera unos troncos suaves y curvados, a menudo ramificados. Las hojas viejas, se arrugan y caen.
Cuando se desarrollan en el suelo, jardines, llegan a crecer sobre 1 metro de altura o más y con muchas rosetas de hojas. La attenuata carece de espinas.
Tallo y hojas.
Los tallos, son liso y verdes grisáceos, curvados y a frecuentemente ramificados. Crecen hasta 1 metro de altura, dejando caer las hojas viejas.
Las hojas son anchas, suaves, flexibles y quizá algo traslúcidas. Suelen crecer unos 50 a 70 cm de largo y unos 12 a 16 de ancho. Son de color verde o verde amarillento claro o verde-gris-azulado.
No presentan espinas terminales ni dientes. Surgen del dentro y se van arqueando elegantemente hacia atrás.
El Agave attenuata, es el único Agave que crea un tronco, de hasta un metro de altura y medio metro de ancho.
Flores.
Las flores del Agave attenuata, son de color amarillo verdoso pálido y se presentan en un racimo denso de 1,5 a 3,5 cm de largo.
A lo largo de los meses, el tallo vertical de la flor se desarrolla inicialmente como un conjunto de cogollos verdes, que van abriendo de abajo hacia arriba con flores de color amarillo verdoso, luego se reflejan hacia el suelo antes de arquearse otra vez hacia arriba.
Todo ese desarrollo, es que le da el nombre de cuello de cisne, de hasta varios metros de longitud.
Las flores generan vainas de semillas y de las axilas de las flores, brotarán muchas plántulas, mientras que la roseta madre muere. No da bayas y no es tóxica.
Tras la floración, la base del tronco dará multitud de hijuelos que facilitarán el proceso de multiplicación. Bastará con trasplantarlos.
A diferencia de otros Agaves, la atenuata NO muere después de la floración. Puede vivir de 30 a 100 años, es muy longeva.
Florece en la primavera y puede tardar hasta 10 años, en hacerlo.
Como cultivar el Agave attenuata.
La attenuata es una agavácea que funciona muy bien con otras suculentas o resto de plantas tropicales. Puede crecer en la naturaleza o en un contenedor o maceta apropiado.
Es sensible a las heladas, no tolera temperaturas inferiores a los -2ºC.
Tolera bien el sol directo, pero mejor mantenerlo a sombra parcial.
Sustrato y abono.
Es una planta austera en cuanto al sustrato. Puede vivir en suelos pobres, pero lo más indicado es un sustrato rico y bien drenado. Una mezcla puede ser 2 partes de turba, una parte de arcilla y una parte de piedra pómez o gravilla media.
Mejor evitar el material orgánico y más parte mineral, calizo y arenoso.
Esta suculenta, la abonaremos cada 3 semanas, en función de la capacidad del contenedor o maceta.
Abonar durante la floración, para aprovechar la fuerza de la planta, creando flores. Se puede añadir un humus para cactus o compost.
Añadir un fertilizante de liberación lenta, aplicado una o dos veces al año y esto suele ser suficiente.
Riego.
La attenuata es extremadamente tolerante a la sequía, pero mejorará con la humedad y crecerá más rápidamente si se mantiene bien regada y nutrida.
Durante los meses de invierno, solo se debe regar lo suficiente como para evitar que las hojas se encojan. Las plantas cultivadas al aire libre son más tolerantes a la sequía y pueden tomar algo de calor y pleno sol.
Tolera los ambientes cercanos al mar.
No necesita poda ninguna, pero si se retiran hojas, estas segregarán una savia altamente irritante para los ojos y la piel. Actuar con guantes y evitar a los niños hacerlo.
Multiplicación.
La propagación será por semillas o mediante la eliminación de retoños, producidos en la base de plantas más viejas o utilizando los bulbillos pequeños producidos en toda la longitud del tallo de la flor.
Las semillas germinan fácilmente cuando están frescas. Los retoños basales se pueden eliminar en primavera o verano, dejando que los recortes se sequen durante unos días antes de introducirlos en el compost.
Para quitar los hijuelos, los cortaremos desde la base con un cuchillo de filo (bien afilado) y previamente desinfectado con alcohol.
Los dejaremos reposar un par de días para que se seque la herida y luego los plantaremos en macetas individuales con sustrato que sea arenoso, las regaremos de forma habitual y las pondremos a semisombra y al exterior si es posible.
Al ser una planta desarrollada, aunque pequeña, podremos actuar de igual forma que con la planta madre. Ojo al exceso de agua, por lo que comprobaremos el buen drenaje de la maceta.
Plagas y enfermedades.
Son plantas muy resistentes a plagas y enfermedades, pero lo más común es la aparición de hongos. Generalmente por exceso de riego, el tallo se pudre.
Ojo con las plagas de caracoles, que pueden morder y comer las hojas de la attenuata.
Agave attenuata variegata.
Traemos aquí una variante de la attenuata, el Agave attenuata variegata, ya que es muy similar.
EL Agave attenuata variegata, es una planta muy bella, ornamental y de la cual podemos encontrar diferentes coloraciones y diseños que la hacen todavía más vistosa. Aconsejable al 100%, por su empaque y belleza.
Es una planta débil, pero llamativa y muy costosa, es básicamente la misma que el Agave attenuata normal, excepto las hojas anchas, suaves, azul-verde claro que están marcadas con rayas amarillas de cremosos contrastantes.
La variegata, tiende a ser más lenta y no parece crecer tan rápido ni crecer tanto. Puede tomar mucho sol directo, pero una toma de sol filtrado, es más seguro.
El grado de variación varía considerablemente de una planta a otra, algunas son casi completamente verdes, con solo algunas franjas finas de color crema, mientras que en el otro extremo, las podemos encontrar casi completamente blancas.
Las más blancas son las más admiradas y caras, pero también los más lentos y difíciles de cultivar, especialmente los muy blancos. Es una planta que en maceta es muy bella y ornamental
Tallo y hojas.
Los tallos son de color gris y son lisos, curvados, a menudo ramificados, que se elevan hasta 100 cm de altura (inusual entre los agaves) y finalmente, las hojas viejas se caen.
Las Hojas, son anchas, suaves, flexibles, algo translúcidas, de unos 50 a 70 cm de largo y de unos 12 a 16 cm de largo.
Las hojas son de color verde claro, de color verde amarillento claro o verde gris / azul.
No hay dientes ni espinas terminales, aunque las hojas se afilan a puntos que se desgastan con la edad.
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