Suelo
Mantener el suelo en óptimas condiciones para garantizar el crecimiento de la sandía se realiza mediante una técnica conocida como «acolchado». El acolchado consiste en cubrir el suelo donde crece la sandía con polietileno negro, plástico, para lograr aumentar la temperatura del sustrato, reducir la evaporación del agua de riego y evitar que se reproduzcan las malas hierbas. De esta manera mejoras la calidad de la planta y garantizas una buena producción.