Hoy queremos hablar de esta bellísima herbáceas perenne que en otoño nos regale una colorida y hermosa floración.
Es conocida popularmente como «hierba de rubí» o «cristales de color rosa» debido a su especial carácter ornamental, su follaje verde glauco y textura fina que hacen resaltar su vistosa floración en forma de espigas color rubí.

Crece unos 60 cm de alto y 50 cm de diámetro.
Lo ideal es plantarlas en macizos para que su floración y follaje se luzcan verdaderamente.

Es originaria de África tropical al sur pero su uso se ha extendido a nivel mundial por su bajo mantenimiento y su belleza ornamental.

Es una especie de bajo mantenimiento y muy resistente a la sequía.

Ubicación: Pleno sol.

Tolera todo tipo de suelos.

Riego: moderado.
Poco frecuente en otoño-invierno ia razón de 1 a 2 veces semanales.
2 a 3 en primavera/verano.

Es ideal para canteros silvestres.

Florece en otoño, en forma de espigas color rubí que van virando hacia el blanco al final de la floración.
En ese momento podemos aprovechar para cortar sus semillas y sembrarlas el almácigos.