Cultivo:
Originaria y endémica del sudeste asiático, tiene un uso extendido como ornamental por las zonas templadas del mundo. Desde zonas templadas a tropicales, desde australia, hasta américa y en Europa Occidental. En la costa del levante español tiene mucha presencia en jardines privados y públicos debido a su fácil cuidado y su poca envergadura.
En nuestras latitudes crece adecuadamente en las áreas de clima mediterráneo, por lo que es una planta apropiada para zonas costeras con influencia marina ya que tolera cierta salinidad. Necesita de inviernos suaves, donde no esté sometida a fuertes heladas.
Crece en exposiciones a pleno sol pero si se desarrolla en zonas muy cálidas puede tolerar cierta semisombra.
Requiere de riegos bajos, 2 veces a la semana en la época de mayor demanda (en verano) y 1 vez a la semana durante el invierno. Hay que evitar encharcamientos que pudieran producir pudrición radicular.
Puede desarrollarse en el suelo o en macetas, para ello tendrá que disponer de suficiente espacio para desarrollar sus raíces. Requiere de una buena presencia de materia orgánica, y capacidad de drenaje. Por eso una buena mezcla de sustrato sería 60% de sustrato universal. 15% de materia orgánica (compost) y el resto con arena o fibra de coco para favorecer la aireación y drenaje.
Al inicio de primavera y hasta el final del verano podemos aplicar abonos minerales equilibrados cada 2 o 3 semanas, también se pueden hacer aportes anuales en primavera u otoño de abonos orgánicos compostados para mantener los niveles de materia orgánica en el sustrato y, así, favorecer un adecuado crecimiento.
Los trasplantes de la palmera enana hay que realizarlos cuando finalice la época invernal, preferentemente en primavera, y siempre teniendo en cuenta de enriquecer con materia orgánica la nueva ubicación para fomentar que arraigue correctamente.
Esta palmera no se suele ver atacada por el picudo rojo. La rosquilla y la cochinilla puede llegar a afectar a esta especie.
No tiene grandes requerimientos de poda, si bien es recomendable retirar las hojas secas y retirar la inflorescencia cuando esta ha finalizado. El corte se realiza desde la base, evitando dejar muñones o restos de hojas secas.
Multiplicación:
La palmera enana puede propagarse mediante la germinación de sus semillas, las cuales, previamente podemos rascar ligeramente para facilitar la entrada de humedad en el embrión de la simiente. También puede propagarse mediante la plantación de los hijuelos que presentan algunos ejemplares.
Phoenix roebelenii
Nombre común: Palmera enana
La palmera enana es una palmera comúnmente usada como planta ornamental en parques y jardines, dada la facilidad de su cultivo: soporta bien la sequía, las pestes y diferentes tipos de suelo. Produce grandes racimos de frutos parecidos a los dátiles. Su nombre es muy antiguo: ya Plinio el Viejo (siglo I) en su Historia Natural habla de estas ‘palmeras-phoenix‘.