Descripción
En verano, una bella floración amarilla en forma de panículas corona este pequeño árbol oriundo de las montañas bajas, pedregosas y pobres del este de China. En otoño, su elegante y ligero follaje se vuelve amarillo vivo antes de caer. Y en invierno conserva el interés gracias a sus frutos en forma de cápsulas cónicas, de allí su otro nombre común: árbol de los farolillos. Soporta el frío intenso (-29 a -23º, zona 5) y se caracteriza por una alta resistencia a la sequía y la contaminación ambiental. Es un árbol apto para jardines mediterráneos y zonas urbanas. Su ritmo de crecimiento es medio-alto, pero no es muy longevo. Suele alcanzar los 10-15 metros de altura.
Cultivo y cuidados
Prefiere el pleno sol y los suelos profundos, pobres y arenosos, incluso calizos. La falta de sol y alguna enfermedad por exceso de agua en el suelo provocan el debilitamiento de la planta y la muerte prematura. Por lo demás, es un árbol de bajo mantenimiento y sin plagas que lo afecten seriamente. Necesita un marco de plantación de 6-8 metros, y se adapta bien al trasplante. Soporta muy mal la poda severa, ya que su madera es blanda y fibrosa.
Usos
Es un árbol ideal para alineaciones en calles pequeñas y medianas, bosquecillos y como ejemplar aislado.