Admite bien el pleno sol o media sombra, necesitando preferiblemente el sol directo para su mejor desarrollo.
Es adaptable a climas fríos, llegando a soportar el paso de ciertas heladas y el frío hasta temperaturas mínimas de -20ºC. También aguanta en climas cálidos, aunque prefiere climas de temperaturas suaves.
Aunque es adaptable a todo tipo de suelos, incluso los pobres o muy pedregosos, prefiere los suelos medianamente fértiles, sueltos o arenosos que contengan un buen drenaje.
Evita especialmente los encharcamientos, son poco tolerantes, es mejor dejar secar el sustrato entre riegos. Riega de forma moderada y aumenta las frecuencias de riego en climas de temperaturas altas.
Se utiliza frecuentemente para la creación de bonsais en cascada, es uno de los usos más preferidos por nuestros clientes.
Así mismo, este enebro rastrero, es muy usada en jardines de estilo japonés y especialmente indicadas para cultivar en pendientes, como planta cubre suelos y también para la creación de rocallas.
También las puedes cultivar en macetas o jardineras.
El Juniperus procumbens «Nana», es una variedad de enebro rastrero muy demandada para la creación de bonsais, para colocar en rocallas y muy empleada para cubrir pendientes o taludes, por su porte rastrero, lo que hace que sea un arbusto ideal como cubre suelos. Te enviamos esta variedad cultivada en maceta de 2 litros de capacidad, con una anchura de la planta de 20 cm y 5/10 cm de altura.
Luz: Requieren buena intensidad de luz solar, por lo
tanto, se desarrollan mucho mejor en el exterior de las
casas.
Riego: Los riegos deben ser a fondo cuando la
superficie de la tierra comienza a secarse y evitando
tanto el encharcamiento permanente de la tierra como dejarla totalmente seca.
(Generalmente se riega día de por medio y en días muy soleados una vez por día).
Atomizar el follaje con agua una vez al día.
Abono: Se debe aplicar un abono cada dos meses. El abono se debe diluir en agua según
las recomendaciones del fabricante (generalmente un gramo por litro de agua) y aplicar en
suelo y hojas.
Trasplante: Cada 2 o 3 años. Hay que podar las raíces durante el trasplante, unos 2/3
tercios del cepellón, pero evitando cortar demasiadas raíces finas para permitir que pueda
recuperarlas tras la poda, aprovechando esta operación para podar las ramas no deseadas.
Poda: Debido a su rápido crecimiento, los brotes nuevos deben pinzarse con frecuencia
durante la época vegetativa, cuando aún están tiernos. Para mantener un follaje compacto
podar preferiblemente en luna menguante.
FACEBOOK:
VendePlantasOnline
INSTAGRAM:
vendeplantas123
YOUTUBE:
@vendeplantas123
TIKTOK:
@vende_plantas
CORREO:
ventas@vendeplantas.com
WHATSAPP:
(+51) 982 011 485
(+51) 902 641 016