Las sandías y los melones son plantas con fruto que pueden ser sembradas con el mismo método. Esto se debe a que ambas especies son enredaderas rastreras pertenecientes a la misma familia de las Cucurbitaceae, a la misma subfamilia de las Cucurbitoideae y a la tribu de las Benincaseae. De hecho, solo se separan por su género: la planta de melón es del género Cucumis y la sandía, del género Citrullus.
Esto explica por qué ambas especies requieren de los mismos nutrientes, suelo, clima, y cuidados para desarrollarse. Por ello, a continuación, te damos un paso a paso de cómo plantar melones y sandías:
- Introduce las semillas de melón y de sandía, cada especie por separado, en un envase con agua. Déjalas allí por 5 horas para que se hidraten. Luego, sácalas.
- Abre dos zanjas en el terreno donde las plantarás, una para melones y otra para sandías. Ambas deben tener unos 40 cm de profundidad y 30 cm de ancho debido a que sus raíces, una vez desarrolladas, serán largas.
- Cubre el fondo de la zanja con una fina capa de unos 3 cm de estiércol de caballo o vaca.
- Rellena las zanjas hasta un 90 % de su capacidad con compost.
- Cubre el 10 % restante con la tierra que se sustrajo al abrir la zanja.
- Abre agujeros de 1 cm de profundidad en la tierra y con una separación de 10 cm entre un orificio y otro. Cada agujero corresponde a una semilla, sea de melón o de sandía. Recuerda que cada zanja corresponde a una sola especie, no las juntes.
- Introduce una semilla en cada agujero y tápalos con sustrato.
- Una vez que termines de plantar todas las semillas de melón y sandía, realiza el primer riego. Esto lo vas a hacer con la finalidad sólo de humedecer el sustrato. Por ningún motivo dejes encharcada el área.
- Opcionalmente, puedes colocar sobre las zanjas una lona o plástico negro, y cubrir de tierra sus bordes para que quede afirmado. Este paso es opcional, pero si lo aplicas, ayudará a reducir la evaporación de agua del sustrato y protegerá a las semillas de insectos y otros animales como las gallinas.
- Si aplicas el paso anterior, recuerda abrirle orificios al plástico o la lona en las partes donde están sembradas las semillas de melón y sandía. Esto con el fin de que, una vez germinen, los plantones tengan espacio para crecer.
- Es recomendable que instales un sistema de riego por goteo para mantener la tierra y las semillas húmedas en todo momento, aunque también puedes realizar el riego manualmente.