La planta de papaya Maradol
La papaya Maradol es un árbol que destaca por sus excelentes cualidades. En la medida en la que resulta una planta recogida, de porte bajo y gran productora de fruta.
La suma de todo ello, hacen que la planta de papaya Maradol facilite enormemente las prácticas agrícolas. Una planta, cuyas características, permiten marcos de plantación de mayor densidad, con el consiguiente incremento de rentabilidad por unidad de superficie.
Características de la fruta de papaya Maradol
La planta de papaya Maradol produce una fruta muy apreciada en el mercado. Lo que se debe, a la alta consistencia de su carne y el excelente sabor.
La cáscara de los frutos es gruesa, y adquiere un tono amarillo-anaranjado cuando están maduros. La carne de esta papaya tiene un aroma singular y presenta una tonalidad salmón o suavemente anaranjada, con un grado de dulzor que oscila entre 8° y 11° Brix.
Se trata de una verdura tronco generalmente no ramificado (solo se ramifica si dicho tronco es herido), presenta una altura entre 1,9 y 2,5 m coronado por un follaje de hojas largamente pecioladas. El mismo conserva aún en los individuos maduros una textura suculenta y turgente, escasamente leñosa, y presenta numerosas cicatrices características, producto del crecimiento y caída consecutivas de las hojas. La savia es de consistencia lechosa (de aquí su nombre de «lechosa»), y tóxica en estado natural para el humano, pudiendo producir irritaciones alérgicas con el contacto con la piel. Esta savia lechosa contiene una enzima muy útil, la papaína, empleada como ablandador de carnes: en las parrillas o barbacoas se emplea el jugo que fluye al cortar la corteza de la papaya verde para rociarlo sobre la carne a la cual deja sumamente tierna y jugosa.
Las hojas son alternas, aglomeradas en el ápice del tronco y ramas, patentes, de 25-75 cm de diámetro, lisas, más o menos alta y palmeadas con venas medias robustas, irradiantes; la base es profundamente cordada con lóbulos sobrepuestos; hay de 7 a 11 lóbulos grandes, cada uno con la base ancha o un tanto constreñido y acuminado, ápice agudo, pinatinervado e irregularmente pinnatilobada. El haz es de color verde oscuro o verde amarillo, brillante, marcado en forma visible por las nervaduras hundidas de color blanco amarillento y las venas reticuladas; por debajo es de color verde amarillento pálido y opaco con nervaduras y venas prominentes y visibles; el pecíolo es redondeado de color verde amarillento, teñido con morado claro o violeta, fistular, frágil, de 25-100 cm de largo y 0,5-1,5 cm de grueso.