Iluminación:
Se debe cultivar siempre a pleno sol durante todo el día. Plantas jóvenes agradecen un poco de sombra ligera durante las horas más cálidas de los días de verano. No es una planta para el interior del hogar; se cultiva principalmente para adornar exteriores del jardín.
Temperatura:
Prefiere desarrollarse en climas donde predominen temperaturas que se encuentren entre los 16ºC-28ºC. No exponer a temperaturas inferiores a los 8ºC y mucho menos a las heladas. El contacto con la escarcha (nieve) provoca daños fatales en esta especie.
Sustrato:
Crece mejor en sustratos arenosos con un 60% de material mineral, aunque tolera gran variedad de sustratos. Requiere un sustrato calcáreo, muy aireado y que permita un rápido drenaje del agua.
riego:
Regar cada 3 días los ejemplares jóvenes si las temperaturas superan los 18ºC. Ejemplares adultos pueden regarse cada 15-20 días, aunque sobreviven perfectamente con el agua de las precipitaciones ocasionales.
Plagas y enfermedades:
Es una planta extremadamente resistente al ataque de plagas comunes del jardín. Las cochinillas y pulgones cuando aparecen es en la época de floración atacando las inflorescencias. Plantas muy saludables raramente sufrirán infestaciones graves de dichas plagas.
Poda:
Luego de la floración es necesario realizar una poda intensiva de todas las ramas para incentivar un crecimiento vigoroso futuro que vendrá acompañado de más flores.